EL PERRO QUE ME CAMBIÓ LA VIDA

Sinopsis
Tras una infancia turbulenta, la delincuencia, las drogas y la soledad se apoderaron de la vida de John Dolan hasta que en su destino se cruzó George, un perro que pronto se convirtió en su fiel compañero.
Junto a él ha pasado los tres últimos años sentado en una acera del barrio londinense de Shoreditch, retratando el animal y el paisaje urbano que los rodeaba. Pero su suerte cambió el día en que un crítico de arte callejero se fijó en sus dibujos y ahora Dolan es uno de los artistas más aclamados por la crítica londinense. Su primera exposición, «George el Perro, John el Artista», ha obtenido un gran eco mediático a nivel internacional.

LA FLAUTA JAPONESA SHAKUHACHI




El shakuhachi llega al archipiélago nipón en el siglo VI procedente de China, pero su interpretación evoluciona de una forma totalmente autónoma e independiente de la que tiene lugar en el continente debido al aislamiento al que se somete Japón. Se trata de una flauta de bambú que se toca verticalmente como la flauta dulce y a diferencia de la travesera.
Los monjes komuso de la secta Fuke, conocidos como “los monjes del vacío”, utilizaban desde el siglo XIII este instrumento dentro de la práctica ritual del suizen o “zen soplado”. Estos religiosos portaban una especie de cesto de mimbre en la cabeza, que les cubría la cara por completo, como símbolo de su desapego terrenal.  El hecho de que el shakuhachi se interprete en vertical les permitía tocar sin tener que descubrirse la cabeza.
La música de shakuhachi es evocadora e hipnótica; es como una llamada al interior del ser, como un diálogo íntimo con uno mismo, como una llamada a la calma y a la introspección procedente de la naturaleza. De un maestro de shakuhachi, se dice que puede invocar una quietud interior en los oyentes, “como un tranquilo río que refleja la luna de invierno”. Se trata por tanto de melodías idóneas para la meditación.

150 CUENTOS SUFÍES


Sinopsis
Los cuentos incluidos en este volumen han sido extraídos del Matnawi, obra esencial de Rumi, fundador de la orden de los derveches giróvagos, poeta, místico y sabio del siglo XIII. Considerado como un comentario del Corán, el Matnawi no sólo se estudió en el marco de las cofradías, sino también en las mezquitas. Aparecieron comentarios y traducciones del persa y la obra se convirtió en una de las fuentes reconocidas de la enseñanza tradicional. Versículos del Corán, Hadizs, leyendas bíblicas, cuentos hindúes o budistas, anécdotas de la vida diaria: todo ello provoca la inspiración de Rumi e ilustra la enseñanza sufí, que se muestra así como tradición viva, sencilla y accesible para todos, es decir, como sabiduría universal.










¿CENTRAL NUCLEAR? NO, GRACIAS




FUNCIONAMIENTO CENTRAL NUCLEAR

NUCLEARES EN ESPAÑA



 LO MÁS SINIESTRO



CHERNOBYL

MUERTE Y SOLEDAD

Fukushima





CONCLUSIÓN:


LA IMPORTANCIA DE LA MUJER EN EL MEDIO RURAL ESPAÑOL

Por Inocencia Martínez León
Y Dolores de Miguel Gómez

Universidad Politécnica  de Cartagena ( Murcia )




MANUAL DE ZOOLOGÍA FANTASTICA





Os presentamos dos versiones del mismo libro, uno en epub y otro en pdf. Éste es más completo que la versión en Epub.

¡OS GUSTARÁN!



Sinopsis


En el Manual de zoología fantástica, Borges recurre a testimonios donde se contienen descripciones mágicas que encarnan en figuras a veces míticas, casi verdaderas en ocasiones, con el afán de integrar un museo excepcional en cuyo recinto lo fantástico adquiere autenticidad a través de experiencias literarias, filosóficas y aun teológicas. Los textos bíblicos, chinos e hindúes, las representaciones de algunos místicos, los escritores medievales o del Renacimiento, y los sueños de poetas y novelistas modernos contribuyen a formar esta serie de animales irreales elegidos y vueltos realidad por su incisiva pluma.


VERSIÓN EN PDF.


LA SALUD EN TUS MANOS

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Sinopsis

El cuerpo humano es una máquina perfecta que se puede regular a sí misma, si se cumplen las reglas naturales de comida, trabajo y descanso. Cuando transgredimos estas reglas, creamos en el cuerpo toxinas de las cuales intenta librarse el cuerpo. Este intento se considera como enfermedad y se le da diferentes nombres según los distintos síntomas. Si la transgresión de las reglas es superada con los métodos naturales disponibles a todo ser humano, es posible la curación completa sin ninguna otra ayuda. El libro escrito por Devendra Vora sobre la terapia de Digitopuntura (Reflexoterapia), pone al alcance consejos sencillos para preservar la salud y curar la enfermedad si ésta llegara, usando la terapia de Digitopuntura.

YOGA EN LA INDIA ANTIGUA

Por Teresa Román López



LA HUMANIZACIÓN DE LA NATURALEZA EN LA EDAD MEDIA





Carlos Barros
Universidad de Santiago de Compostela

La representación negativa de la Edad Media, que se ha difundido desde el Renacimiento hasta nuestros días, equipara en barbarie a los hombres medievales con los animales1, pero no llega a acusar a los medievales de agredir a la naturaleza. Sería demasiado buscar en los sabios humanistas inquietudes ecológicas actuales, y más aún encontrar en la Edad Media actitudes y prácticas, contra al medio ambiente, que puedan ser comparables a los efectos modernos y contemporáneos de la acción destructiva del progreso humano sobre la naturaleza. El feudalismo es una forma de producción ecológica, es una economía natural basada en la dependencia de persona a persona más que en la dependencia de la naturaleza al hombre: éste no se concebía sin aquélla, así, por ejemplo, el concepto medieval de "tierra", ¿no comprende usualmente a los hombres que la habitan?

De la humanización de la tierra, del medio natural en general, en la Edad Media, trata este trabajo. Un ejemplo puede ser la orden señorial del Císter, los monjes roturadores que hicieron "moradas humanas", en Plena Edad Media, donde había un "páramo desnudo" o un "bosque salvaje"2. Gracias a la cristianización y, sobre todo, al trabajo campesino, los hombres del medievo transforman la "naturaleza hostil" de los "salvajes" en la "naturaleza amiga" de los "civilizados", sin romper en lo esencial el equilibrio ecológico, a diferencia de los "civilizados" modernos. Ahí radica la originalidad medieval: la desacralización -otra manera de decir humanización- de la naturaleza no llega hasta el extremo de enfrentar, fatalmente, a los hombres con su medio natural, de otro modo la Edad Media no hubiese durado mil años.

Parafraseando a los inventores del término "Edad Media" podrímos ubicar a ésta, tocante a la relación hombre-naturaleza, entre el culto antiguo y supersticioso a la naturaleza y el culto moderno y laico al progreso tecnológico. Dos creencias que en los siglos "medios" se superponen y entrelazan con una tercera, característicamente medieval, el culto a Dios como creador de la naturaleza.

Naturaleza maravillosa

El animismo es una herencia que los hombres medievales reciben, en diferente grado según el nivel previo de romanización y las circunstancias de la transición, tanto de las culturas pre-históricas como del paganismo romano. Consiste en dotar a los objetos naturales -"inanimados", diríamos nosotros-, de vida, sobre todo de vida espiritual: desde el alma de las cosas3, orgánicas e inorgánicas, hasta las divinidades poderosas del panteón de Roma.

En el siglo VI, Martín de Dumio escribe, desde la Galicia sueva, De correctione rusticorum, "para enmienda de los campesinos, que continuando todavía4 en la antigua superstición del paganismo tributan culto a los demonios más que a Dios"5. Denuncia como los hombres, abandonando a Dios, "unos adoraban al sol, otros a la luna o a las estrellas, otros al fuego, otros al agua subterránea o a los manantiales de las aguas, creyendo que todas estas cosas no habían sido creadas por Dios para uso de los hombres sino que, nacidas de sí mismas, eran dioses", más exactamente -añade- diablos, ángeles arrojados del cielo, que les exigían sacrificios "en los elevados montes y en las selvas frondosas", llamándose algunos Júpiter, Marte, Venus, Neptuno, Ninfas y Dianas6. Mezclando las supersticiones primitivas con las creencias paganas romanas (con ambos animismos tropieza la cristianización en la Alta Edad Media), porfía Martín de Dumio en decir que es culto al diablo "encender velas junto a las piedras, a los árboles, a las fuentes y en las encrucijadas... adornar mesas y poner ramas de laurel", o prestar atención, renunciando al signo de la cruz, "a otros signos del diablo por medio de pájaros, estornudos y otras muchas cosas"7.

El panteísmo romano persistió en el Occidente medieval en los nombres de los días de la semana8, salvo precisamente en Portugal, la tierra adoptiva del obispo de Dumio (Braga, la antigua Galicia bracarense), y en mayor grado todavía persistieron las supersticiones antiguas que atravesaron toda la Edad Media9 -a pesar del racionalismo medieval de las élites del siglo XII10- e, incluso, el Renacimiento11.

La caída del imperio romano provoca el rebrote de las religiones germánicas y pre-romanas, y el auge de la magia, la astrología y la alquimia. Prodigios, presagios y profecías, mediante señales en el cielo y otras signos de la naturaleza, están omnipresentes en las crónicas medievales desde Idacio12 hasta Carlos V13 orientando, en determinados momentos , las acciones humanas de los "grandes" y de los "pequeños". Para el animismo primitivo la naturaleza es sagrada; para el animismo medieval, cristianizado, sincrético, la naturaleza no es sagrada por si misma sino como creación y representante de un poder superior, divino, pero sigue siendo maravillosa, sujeto de prodigios, "depósito de símbolos"14.

El cristianismo medieval ha oscilado desde la oposición frontal a la cultura mágica a la adaptación y el compromiso, que terminará por imponerse. La primera es la línea (oficial) de Martín de Dumio15, que aparece con frecuencia en los sínodos medievales16 y en los opúsculos contra las supersticiones de todos los tiempos17. Pero la Iglesia real se acomodó sutil y firmemente, sin demasiados problemas, a las prácticas religiosas populares:  santificando los lugares sagrados de las religiones precristianas18;  compitiendo por el control de los comúnmente admitidos prodigios naturales19; dividiendo, en suma, los rituales supersticiosos en buenos y malos, legítimos e ilegítimos20, magia blanca y magia negra, de acuerdo con quien ejercía de intermediario, o la Iglesia o los hechiceros y astrólogos profanos.

La victoria de la Iglesia sobre la magia y la superstición exigió la asunción de sus funciones.  "Todo lo que puede ser fecho por natura, faze Dios", escribe el legislador en el siglo XIII, y también puede Dios "fazer del muerto biuo", lo que llaman "miraglo, porque quando acaesce, es cosa marauillosa a los omes, e a las gentes", porque no es natural, "porque las gentes veen cada dia los fechos de la Natura: e por ende quando alguna cosa faze contra ella, maravillanse". "Miraglo es cosa que veemos, mas no sabemos onde viene. E esto se entiende quanto al pueblo comunalmente"; pero otra cosa son las elites: "Mas los sabios e los entendidos bien entienden, que la cosa que non puede fazer natura, nin artificio del ome que del poder de Dios viene tan solamente, e non de otro"21. En resumen, que la Iglesia, cuando considera conveniente, en competencia con brujos y diablos, asume los fenómenos extraordinarios, milagrosos, de la naturaleza como prueba del poder de Dios: acepta pues una naturaleza maravillosa, de origen divino, pero jamás una diosa naturaleza autosuficiente.

La religiosidad medieval es producto, por consiguiente, del sincretismo entre la Iglesia católica y una cultura de supersticiones antiguas que no estaba solamente implantada entre las clases populares. Será durante el Antiguo Régimen cuando se separará la cultura de elite de la cultura popular, refugio primero y último del animismo y demás supersticiones22.

La Edad Media comparte con las culturas precristianas la consideración del hombre como parte inseparable de su entorno natural23, dicho de otro modo, la no distinción entre sujeto-hombre y objeto-naturaleza, la consideración de la naturaleza como un sujeto. Hay que esperar a la modernidad para encontrarnos con la visión (externa) de la naturaleza como un paisaje que deleita los sentidos. Al ser los humanos parte de ese paisaje como los ríos y las rocas, no es extraño que se les atribuyan a los elementos naturales características de los seres vivos, incluso características sobrenaturales, lo que convierte en pecado24 todo atentado contra la naturaleza. La protección de la naturaleza en civilizaciones basadas en la recolección, y aun en la agricultura (no industrial), responde a pulsiones conservadoras profundamente enraizadas, automáticas, implícitas en un sistema mental que llega a valorar como parientes (madre, padre, hermano) a todos los seres que comparten con el hombre la comunidad de lo natural25.

La mística de la pobreza, espiritualista, de los franciscanos da continuidad, y rehabilita entre las elites, en la Baja Edad Media, este animismo cristiano que, por otro lado, es combatido por el racionalismo escolástico, expresión del nuevo sistema social y cultural feudal, cuya crisis se corresponde con el auge, en los siglos XIV y XV, de las ordenes mendicantes y su "herética" concepción de la naturaleza.

En el Cántico de las criaturas, Francisco de Asís llama hermanos al Sol, a la luna y a las estrellas, al viento, al agua y al fuego, y llama madre a la tierra "la cual nos sustenta y gobierna y produce diversos frutos con coloridas flores y hierbas"26. Dice su biográfo, Tomás de Celano, que San Francisco "culpábase a si mismo de negligencia por haber omitido hasta entonces la predicación a las  aves", y, conservacionista con las criaturas del Señor, "a los hermanos que hacen leña prohíbe cortar del todo el árbol, para que le quede la posibilidad de echar brotes"27.

El animismo franciscano transita de la visión medieval de la naturaleza como "depósito de símbolos" a su aceptación como un conjunto de realidades naturales tan vivas que necesitan de la predicación para salvarse, como los hermanos hombres (yendo así más allá del Antiguo y del Nuevo Testamento28). A diferencia de las religiones primitivas, el franciscanismo (nominalismo radical) no cae en la confusión panteísta entre Dios y el mundo29. Los seres de la naturaleza como sujetos  vivos, dotados de conocimiento, están también presentes en la literatura profana30 y, por supuesto, en la cultura popular: destinataria primera del mensaje franciscano de retorno a la pobreza evangélica.

LA REVOLUCIÓN DE UNA BRIZNA DE PAJA

Sinopsis
Este libro es un detallado registro de cómo Fukuoka desarrolló su radical método de agricultura natural. En él muestra la forma de cultivar cosechas sin arar, sin herbicidas o pesticidas, y la relación entre este método y la salud, la nutrición, la educación, la naturaleza y la espiritualidad. Una obra especial muy buscada por los amantes de la agricultura natural.

CASAS ECOLÓGICAS. SUPERADOBE


Joan Longo
Dentro de la construcción de viviendas existe una técnica llamada superadobe. Esta técnica no es muy conocida, pero es dueña de varias características que la transforma en una técnica muy especial.

Técnica superadobe: Viviendas ecológicas y económicas
Esto último se debe a que las viviendas realizadas mediante la técnica del superadobe son viviendas ecológicas, económicas, resistentes a huracanes, terremotos e inundaciones. Como se puede apreciar, son características que resaltan en estos tiempos donde la economía no pasa por su mejor momento y donde la naturaleza nos muestra toda su fuerza. Además, con esta técnica cada vivienda puede ser única y exclusiva, dado que permite realizar diseños personalizados.
La técnica se basa en bolsas de tierra y alambre de púas. Ahondando un poco más en este importante punto,según un informe de El adelantado, se trata de sacos de polipropileno que se degradan luego de 300 horas de exposición solar, rellenos de una mezcla de arena, cal y agua, que se unen entre sí con alambre.
Generalmente, estas viviendas llevan el nombre de Domo por la forma de cúpula que la mayoría de ellas presenta. Y gracias a esta forma y a su efecto “cueva”, la vivienda realizada con esta técnica puede ser muy cálida en invierno y muy fresca en verano, permitiendo ahorrar luz y gas.
Actualmente, con esta técnica se están construyendo viviendas en Haití y en otras zonas afectadas económica y naturalmente. Sin embargo, la técnica también arribó a España y a varios países más, ya que este tipo de viviendas no son diseñadas solamente para los lugares que mencionamos primero, sino que también son casas para construir en todas partes del mundo, contribuyendo al medio ambiente y también al bolsillo de las personas.
Los promotores de esta técnica señalan que el domo (así llaman a esta técnica) es mucho más que una forma de construir viviendas. Se trata de una forma de vida. Y es más, ellos promueven la autoconstrucción de las viviendas con superadobe, por lo que brindan cursos de formación para enseñar la técnica y que cada uno, bajo la supervisación de un técnico cualificado, pueda construir su propia vivienda.
Nos gusta promover la autoconstrucción, que la gente aprenda a hacerse sus casas y vea que es posible hacer una casa ecológica a un precio razonable”.
Por último, para considerar un poco más a esta técnica debemos tener en cuenta que construir una vivienda de esta manera podría tener un coste aproximado entre 6.000 y 10.000 euros, según el acabado que se le dé a la vivienda.
Fuente: Vivir Hogar